Bruce Dean Willis

is Professor of Spanish and Comparative Literature at The University of Tulsa. His research and publications focus on diverse aspects of poetry and performance, and expressions of Indigenous and African cultures, in Latin American literature, particularly Brazil, Chile, and Mexico.

TIME FOR CHOCOLATE is available for purchase through One Act Play Depot! A brief description:

An intoxicating evening of music, poetry, and chocolate... in pre-conquest Mexico!
Based on a fifteenth-century dialogue among nobles schooled in rhetoric and philosophy, the play pits father against son in a war of words over the power and beauty of artistic expression.

Tuesday, September 29, 2009

os búzios

catados         jogados        abertos        fechados

os olhos dos búzios verão o futuro

abertos         fechados      catados       jogados

os búzios dirão o caminho a seguir

jogados        catados       fechados      abertos

repare os olhos no mapa dos búzios

fechados      abertos        jogados        catados

conselhos dos búzios pra quem quer ouvir

Ifá               Ifá                Ifá   e           Exu

sem eles não vai ter conselho nenhum

Ifá               Ifá               Exu   e          Ifá

quem escute o conselho o futuro verá

verá            verá            ver há de ver

mensagens dos búzios verá quem puder

verá

verá

Friday, September 25, 2009

Los Dorados

Poem for two voices. Based on the legendary golden chief's dive into the lake, but now for two divers...


SHE                                                                HE
reflect                                                             
                                                                        reflect
the light                                                            the light
                                                                        reflect
reflect
the truth                                                           the truth
the glittering surface  
                                                                        the shimmering cutis
adorns the form
                                                                        bedecks the shape
the waters will wash                                           the waters will wash
the waters will wash                                           the waters will wash
what is below?
                                                                        what is beneath?
                                                              an essence
a presence
uncovered                                                       uncovered
unclothed                                                        unclothed
reborn today
                                                                       and reborn tomorrow
liberate me      
                                                                       liberate me
liberate us                                                        liberate us
pure                                                                 pure
good                                                                good
nude                                                                nude

Monday, September 21, 2009

Misol-Ha

From a poetry workshop, the prompt for this assignment was to use the line "Step through, step through / and see that it's you," from Dana Levin's "Hive" (in her collection In the Surgical Theatre) in a similarly natural context. I imagined a waterfall such as Misol-Ha in northern Chiapas...

The churning grows.
The current pulls inexorably,
advancing, outpacing
itself in its desire not
to plunge, but to transcend:
because in plummeting it stretches
into the air and becomes
a leap
of vapor
shrouding its escape with mist
and prisms.
Step through, step through,
and see that it's you:
Plunge hard,
Dip skinny,
Cascade, you are one,
Droplets, you are many.
You cannot help but smack against
the boulders below
and in that pummeling kiss
you are released
you do release
and the spray
--it's you--
you evaporate,
rise, bathing the sunshine,
tickling the foliage,
you rise to fall again
so many times
that you become a cycle,
a whirling,
the churning that you are.

Thursday, September 17, 2009

El huapanguero olmeca

No cesaron los sueños. Caritas inacabables, caritas y gestos de aquellas figurinas olmecas que abundan en el Museo de Antropología en Xalapa... En sus sueños las caritas ya no estaban congeladas, sino que se transformaban de una en otra, siempre deteniéndose, sin embargo, en los rictus más conocidos.

Para algunos músicos, semejantes sueños hubieran sido motivo de profunda preocupación, siendo como es la música el arte temporal por excelencia, y por ende la antítesis de aquellas estatuillas milenarias. Pero Rudecindo acogió las visiones con la misma alegría antigua, huasteca y jarocha, que relucía en la mayoría de las caritas sonrientes.

Entonces no hubo remedio. Rudecindo entró en la práctica de agarrar su jarana al despertarse, y se dejaba llevar por los recuerdos de los ojillos almendrados y las sonrisas de satisfacción, que de alguna manera le dictaban secuencias de notas y tonos, subiendo, bajando, alargándose en algún gesto particularmente jocoso. Se dio cuenta de que, lejos de ser un estorbo, sus sueños le ayudaban a alcanzar una fertilidad y un ingenio sin precedentes en su experiencia como compositor. Sólo le faltaba enlazar lo que oía en ritmos y acordes mejor acoplados.

Mayor aun fue su dicha al descubrir que con una pequeña pero cargada dosis de café matutino--café recién cosechado de Coatepec o de sus alrededores, y recién tostado y recién molido--había encontrado el catalizador perfecto, y netamente veracruzano, para estimular su proceso creativo. Con el café, parecía retener más nítidos los rostros felices de su inspiración. Pero aun así no lograba tejer los fragmentos melódicos que se le surgían.

Por fin, en una noche de lluvias en que el frío inesperado de un vendaval le otorgó a Rudecindo un sueño más profundo que el normal, las vio moverse, continuamente, de cuerpo entero. Ahora sí, en vez de pararse torpemente entre estatuilla y estatuilla, como los diapositivos de antaño, las figuras seguían moviéndose, todo corrido, girándose y saltando, bailando, inclusive, sobre la tarima tradicional del huapango, sin dejar de ser manifestaciones de barro de la cultura madre mesoamericana.

Entre truenos y aguacero, se escuchaba la melodía artesanal que fluía, fecunda y pulida, de la voz y la jarana del huapanguero. Y con las iluminaciones instantáneas de los relámpagos, se veía la figura de Rudecindo, de gestos y muecas arrestados, renovando la arqueológica alegría jarocha en las altas horas del amanecer.

Thursday, August 27, 2009

Iconos de la geografía latinoamericana

Los siguientes íconos sintetizan formas geopolíticas e ideas culturales de los países latinoamericanos. Se los ofrezco a mis estudiantes, con algunos significados sugeridos para cada ícono, en espíritu didáctico.

México pirámide por su simbólica presencia cultural mesoamericana; semejanza topográfica al país en relieve / cornucopia por su semejanza al mapa bidimensional; símbolo de la abundancia del país (en varios sentidos)

Centroamérica volcán por la presencia volcánica en casi todas las naciones del istmo / plátano por la forma del istmo y el papel protagónico de su cultivo en la zona

Cuba lagarto por su forma en el mapa, basado en el poema de Nicolás Guillén con su verso del "largo lagarto verde"

Haití, República Dominicana puños en oposición por su forma en el mapa, compartiendo la isla de La Española, y por su historia de agresiones mutuas

Puerto Rico cofre de tesoro por la riqueza implícita en su nombre y por su forma casi rectangular

Venezuela corona por ocupar la corona de Sudamérica en el mapa; por la corona de estrellas en su bandera; por la "industria" del certamen Miss Universo (6 ganadoras desde 1971)

Colombia espiral por su forma en el mapa; por recordar las imágenes de novelas colombianas La vorágine y Cien años de soledad (la tormenta al final)

Ecuador bola de helado por el frío de las alturas andinas, derritiéndose hacia el este con el declive hacia el calor de la selva amazónica, sugiriendo la falta del cono que acompaña el helado, que sería un territorio de forma cónica hacia el este, fuera de su territorio actual, que Ecuador reclamaba

Perú cabeza de cóndor por su parecido en el mapa (con su pico hacia el noreste) y por representar de esa manera uno de los máximos símbolos espirituales de varias culturas andinas, incluyendo a los incas

Bolivia corazón por su ubicación central y la expresión popular, "corazón de Sudamérica"

Chile termómetro por su semejanza bidimensional; porque la gama de sus climas refleja los cambios en el mercurio, desde el frío de la zona sureña hasta el calor del desierto de Atacama en el norte; por ser El Mercurio el nombre del diario principal de la nación

Paraguay cancha de fútbol por la popularidad del deporte y por asemejar el país los dos lados, divididos por el Río Paraguay, de una cancha de futból en un momento de acción en el lado oriental, donde está la gran mayoría de la población

Argentina bombacha el pantalón suelto típico de los gauchos, por su forma en el mapa y por representar el gaucho, como del célebre poema Martín Fierro, símbolo de lo argentino

Uruguay cuña de queso por su creación como estado-tapón literal entre Brasil y Argentina; por evocar la gran población de ganado

Brasil piraña por su semejanza a la imagen cuando visto desde el norte en el mapa; por evocar el acto de devorar, acto clave simbólico en el concepto artístico de Oswald de Andrade, la antropofagia / amuleto por sugerir la forma de un muiraquitã amazónico o una figa afro-brasileña

Tuesday, August 18, 2009

Xalapeños Ilustres

This is a silva (verses of seven or eleven syllables at the poet's discretion) about one of the main thoroughfares in Xalapa, a city of fond memories for me.


Los colores tenues se desempañan

en el amanecer,

y a lo lejos se empieza a ver el tope

del Cofre de Perote

cual yunque entre vapores.

Si quisiera, me detendría aquí,

peatón solitario,

con el Callejón de Jesús Te Ampare,

cauce abierto, cuesta abajo, a mis pies,

relámpago de piedra,

resbaladilla cavada de niebla,

la tarjeta postal

de tonos coloridos

de un México que ya no se nos fue.

Prosigo más allá,

hacia alguna tienda de artesanías,

con unas figurillas de cerámica

que resplandecen desde las vitrinas,

sarapes, piezas de ónix,

canastas, títeres y cinturones.

Más abajo, abundan las librerías,

voces de la Atenas Veracruzana,

sus conversaciones empaginadas,

xilografías y fotografías,

entre estantes y cajas.

La calle se desemboca en el centro,

fondas, tiendas, cafés,

y veo, ahora sí,

el destino y nombre de esta avenida:

caminando por aquí y por allá,

solemnes, festejeros, cotidianos,

los ilustres oriundos

(algunos más que otros)

de la alta capital de Veracruz.

Friday, August 14, 2009

Mi corazón deshecho

This is an illustration, that I have my students help me draw on the board in class, for interpreting Sor Juana's alchemical masterpiece sonnet, "Esta tarde mi bien, cuando te hablaba." Sor Juana Inés de la Cruz, a 17th-century nun who lived in New Spain, is usually agreed to be the most important writer of her time in the Spanish-speaking Americas. The sonnet reads:

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;

y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto, que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste;
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo te quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos,
pues ya en líqudo humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.

Tuesday, August 11, 2009

Como Cultivar a Malícia

Quando a cortesia forma hábito
acontece o habitual:
a chatice.
A gente precisa de sacodir,
um pouco
ou mesmo de jeito descomunal,
a previsível visita do sorriso.
Entra o mistério, o comentário enigmático,
e suas conseqüências:
a fraca fe,
a indisposição malsã,
o férreo desejo de ferir
com os gestos, com as palavras.
E depóis, só depóis,
a indiferença.
Tomara que o caminho de volta
seja tão fácil
quanto à chegada
na malícia.

Tuesday, August 4, 2009

Depoimento da Iara

This brief narrative sprang from a dream. The iara, a mermaid-like figure in Brazilian folklore, has been summoned to the precinct...


Entrou no meu escritório se arrastando pelas mãos, e trepou na mesa com dificuldade para se sentar. Não deixei me perturbar pela nudez natural dela: assim é a imagem arquetípica por ela mantida. Só senti um pouco de lástima porque não pôde acomodar a cauda na rigidez da cadeirinha de metal. As duas pontas da cauda pingavam água pelo chão.

Ofereci um cafezinho e não aceitou.

“Não vou falar,” disse ela, e sua voz foi uma e foi múltipla. “Vou cantar,” acrescentou, como quem emana melodias.

“Tanto faz,” respondi.

Principiou cantando. A voz não saia da boca dela, ou não somente da boca, saia também dos profundos olhos verdeazuis; dos cabelos longos verdeamarelos, desarrumados e agitados; dos mamilos, concêntricos nos seios fartos; das unhas dos dedos extendidos sobre a mesa.

O canto começou meigo. Pude entender, sem compreender totalmente o idioma líquido-musical, alguma mensagem tranqüila mas movimentada, como surpreendida de aparecer à luz do sol. Porém cresceu em volume, e entanto descia a voz dela ao fundo náufrago, toda ela se enchia de luminosidade, os olhos transformados em faróis fosforescentes; os cabelos flotando no ar; os seios, cheios da maré, se derramando nos bicos erigidos; as ancas esquivas gingando um vaivém náutico.

Eu, não falta dizer, fiquei transfigurado. De supetão entendi a paciência milenária do jacaré, palpei a força sinuosa da cobra pelas ondas do Amazonas, percebi a repentina coreografia dentuda das piranhas. Senti que me afogava numa iluminação aquática, hipnotizado pela voz dos cabelos dos olhos dos seios dos lábios dos braços fluidos da iara, que foi uma, como seréia, e legião, como deusa.

Senti uma volúpia tal...

Ah, mas quando ela alegou que quem seqüestrou o rapaz foi o boto, achei uma mentirinha ridícula, sem graça.

Tirei as algemas da gaveta.

Alarmada, ficou calada e produziu um muiraquitã do tamanho do meu punho, pendurado num colar de couro. Tentou colocá-lo no meu peito.

“Não aceito subornos,” falei.

E o amuleto desfez-se num sapo que pulou da mesa. Mas quando tocou o chão, se converteu no rapaz seqüestrado.

Agora a iara, esquálida e pálida, ficou triste, desajeitada.

O rapaz dizia que não queria abandoná-la, que queria morar com ela no Encante de noite, e com os pais dele de dia.

Eu, que sou sobrinho do saci, sei dessas coisas. Então permiti que saissem sem processos e sem multas.

E me fui à casa, assobiando os tênues ecos lembrados do canto da iara.




Monday, July 27, 2009

Romance del farmacéutico andante

Llegaba al puente de hierro

el farmacéutico andante—

enderezador de tuertos,

surtidor de mil jarabes.

De un pueblo lejano vino

llevando su único traje

y en su bolsa de remedios,

vendas, frascos, hierbas, sales.

Hacía generaciones

que había aprendido su arte,

desdibujando las fiebres

y esponjando los calambres.

Ya había cortado muchos

cordones umbilicales,

cada uno un regalo tierno.

¡Cómo lo amaban las madres!

El sabio siempre asistía

en la hora de las verdades.

Y siempre les recetaba

lo mismo, sin contrariarse:

gotas de agua en la cabeza,

bien dejen secarla el aire,

para su inocencia calva;

y para la piel tan suave,

leche de madre, seis meses,

porque su color agarre.

Y así decía a los ciegos

llorar con té de aguacate,

y besarse con canela

sugería a los amantes.


Llegaba al puente de hierro

el farmacéutico andante—

estrenando canas ahora

y jaula de costillares.

Pero apenas cruza el puente,

cual hielo duro le cae

la mezquindad de las sombras.

Su bolsa en el suelo yace.

Lo golpean lo desnudan

unos gritos de azabache.

Todo remedio le quitan.

Todo abuso y daño le hacen.

Lanzan vendas, gasas, yesos

al río negro de esmalte,

donde se revientan peces

secos, sucios, jadeantes.

Se esfuman en humo y bruma

las hierbas medicinales,

cenizas que cicatrizan

los pulmones y las calles.

Rompen los frascos de vidrio,

jarabes y alcoholes salen,

los que abusan el cerebro

charcos en la acera lamen.

Roban polvos y pomadas

viles narcotraficantes.

Se llevan los bisturíes

y pagan con monedas de sangre


y pervierten los signos alquímicos en

grafiti

y tuercen las palabras, las quiebran, las dejan

a perder a

pudrir

y violan la sagrada entereza desnuda del cuerpo

sin misericordia y

sin consciencia

siquiera

nada


De la Farmacia de Dios

lo echaron en el umbral.

Sufrió la muerte de quien

vislumbró la luz final.

Wednesday, July 22, 2009

American Tropics

I’ve had a particularly productive month in the London area as a visiting research fellow at University of London’s Institute for the Study of the Americas . Neatly bisecting my four weeks in England was the University of Essex-sponsored conference, “American Tropics: Toward a Literary Geography." Given my current research on representations of the body in Latin American literature of the 1920s and 30s, and also an investigation into contemporary Amazonian theater, I particularly enjoyed new perspectives of the American Tropics seen/scene from London.

At the very well organized conference, of the ideal size and duration for getting to know people (about 70-80 participants over parts of four days), I met fellow Latin Americanists as well as colleagues in fields related to my own but outside my specialty: anthropology, geography, the US South, the Anglophone and Francophone Caribbean. And among the many general concepts I learned figure the following:

The names, titles, and a rough idea of the creative styles of Wilson Harris (Guyana) and Elizabeth Nunez and Harold Sonny Ladoo (Trinidad), important contemporary writers of the Anglophone Caribbean;

Of the successful and prize-winning efforts of the Saramakas of Suriname to map their ancestral lands in order to protect them from logging interests;

Very useful general ideas about place, space, map and body, and the interplay between language and landscape;

That the emplacement of New Orleans as a city of the Americas (and not just an American city) is an ongoing critical endeavor among several disciplines and with much enthusiasm;

That James Fenimore Cooper wrote a high-seas novel in which the Florida Keys play a particularly symbolic role regarding the liminality of gender roles;

That Guantánamo Bay has a long history of use as a detention center; and the US-Cuban history of the legal ambiguities on which the Bush administration relied for purposes of acting outside the law;

That the University of Essex holds a
first-class collection of Latin American art, mostly on display in its library;

Details and examples regarding the historical process of musical and marketing styles presenting São Paulo, Salvador, and the general Brazilian imaginary to the world;

That there is a rich vein of literature pertaining to the border dispute in the region of Amazonia shared by Colombia and Peru, but that residents of the area relate more closely to each other across the border than they do to the faraway Andean capitals of Lima and Bogotá;

That the practice and spirit of shamanic kanaima remain extant not only in areas of Amazonia but also in comics and online gaming phenomena;

Of the importance of the five directions quincunx in the Mesoamerican conception of thinking about place in the world, and of the vitality behind the blue-green color associated with the center;

That with regard to the three tropical zones in the Americas, Africa, and Asia, the American tropics (or neotropics) host the longest continual stretch of land (along with the greatest biodiversity and river system on the planet); and that the mouths of the Amazon lie almost exactly along the equator.

I state these, unabashedly, as facts I have learned or added to already built contexts: let no one forget that learning is, and always should be, a lifelong process, for everybody’s benefit. And I state them without giving the names of the presenters who illuminated me, to protect the innocent, although I am willing to provide them to a courteous inquirer. Beyond the limits of the conference, I add the following incomplete list of further concepts I learned:

That I am most grateful for contacts established with colleagues at my host institute along with the Institute of Germanic and Romance Studies, independent scholars, and colleagues met at the conference;

That the Institute for the Study of the Americas sponsors the excellent series through Palgrave Macmillan,
“Studies of the Americas” , along with the editorial offices of Journal of Latin American Studies;

That the
British Library, which has an outstanding Latin American collection, will be hosting an exhibition in 2010 on the bicentennial of the independence of the Spanish American republics ;

That the London area can experience an almost tropical climate for a few weeks in late June and early July;

That historian Charles Boxer (1904-2000) and statesman George Canning (1770-1827) are important and intriguing figures in the history of Latin American studies in Britain; the latter’s
house in posh Belgravia now hosts a very nice public library on all things Latin American along with frequent concerts and lectures sponsored in conjunction with Latin American embassies;

That the
Department of Portuguese and Brazilian Studies at Kings College (where Boxer, above, once held the Camões Chair) was the first of its kind in the UK and continues to be unique in many ways;

Of the existence of
Peepal Tree Press and its first-rate selection of titles by Caribbean and Caribbean-diaspora writers;

That the
British Museum , which houses an impressive pre-Hispanic Mexican collection, will be sponsoring the September 2009-January 2010 exhibition “Moctezuma: Aztec Ruler” congregating artifacts from prominent museums in the Americas as well as Europe; it is to be the first such exhibition based on the life of the Aztecs’ “last elected ruler”;

That the
Kew Gardens display narrative posted underneath its rubber tree specimen rather blithely states that the tree became widely planted throughout Asia by the turn of the 20th century, without mentioning the involvement of Kew Gardens in the cultivation of the seeds stolen by Henry Wickham from Amazonas state, in what has recently been labeled one of the original acts of biopiracy, for propagation in the British colonies of Asia.

That I heard as much Portuguese as Spanish spoken on the streets of London, with both languages represented amply in non-European as well as European variants.


To avoid continuing on too long, I’ll stop here, and heartily thank my family, for their key emotional support for this opportunity, and my employer, the University of Tulsa, for its fundamental financial support in helping me fulfill the research fellowship.