Bruce Dean Willis

is Professor of Spanish and Comparative Literature at The University of Tulsa. His research and publications focus on diverse aspects of poetry and performance, and expressions of Indigenous and African cultures, in Latin American literature, particularly Brazil, Chile, and Mexico.

TIME FOR CHOCOLATE is available for purchase through One Act Play Depot! A brief description:

An intoxicating evening of music, poetry, and chocolate... in pre-conquest Mexico!
Based on a fifteenth-century dialogue among nobles schooled in rhetoric and philosophy, the play pits father against son in a war of words over the power and beauty of artistic expression.
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Tuesday, February 15, 2011

Súplica do Boto

Se recebesse o boto
o poder de falar por um minuto,
diria sem rodeios:

"Sim, meu sorriso é permanente
e gosto demais da cor rosa.

E sim, sempre achei engraçados
aqueles contos que me retratam
como o libertino amazônico,
culpável de qualquer
gravidez
"misteriosa."

Mas ora gente,
suficiente tenho com
esquivar 
redes de pesca e hidrelétricas
navegar 
entre poluição e motores de lancha,
então
não abuse do meu
comportamento amistoso.
Deixe de me
matar de me
massacrar e de me
despedaçar:

Meu olho, arrancado, não atrai mulheres.
Meu pênis, desmembrado, não dá para feitiço varonil.
Minhas nadadeiras, separadas, não oferecem remédio nenhum.

Minha carne desfeita: ah, minha carne sim é boa 
para piracatinga alimentar.
Mas que seja quando eu morrer, 
finalmente, 
naturalmente,
não porque você me mate agora!

Rio sem botos é como boto sem dentes,
é um desequilíbrio descomunal.
Deixe de me matar.
Eu e você somos seres inteiros e complexos, 
tanto como o rio.

Obrigado."

Ouviu?

Monday, December 6, 2010

Exvotos por doquier

Las muelas de juicio
da la Facultad de Derecho
duelen con más juicio 
que las de la Facultad de Siniestro.

El meñique le chismea al pulgar
y salta tres dedos para retomar su lugar.

El pezón oprimido quiso levantarse en protesta.
El pezón lamido pudo levantarse por placer.

Truena el tobillo,
no sin antes caer
el relámpiego.
Osa la mano
manosear
la nalga o el seno,
oh, cuando ostentados,
porque diseñados
para ser manoseados.

  Piel: pergamino peludo de pliegues, perforaciones, y protuberancias.

Los ojos son los pozos del espíritu.
Ventanas del alma, ¡mis narices!

Vuelve la vulva de su viaje en barco
--el constante meneo, la marea de sal--
hecha concha que resuena con el rumor del mar.

Regalo del descanso
es el regazo
y el que más lo disfruta
lo ocupa desde el embarazo.

¿Mejilla o cachete?
Pues no es lo mismo mejillón que cachetón.

Los penes, la mayoría del tiempo, cuelgan bajo la raya, como comas, de tipografía diversa, pero a veces, en casos de turgencia, se convierten en puntos, ¡de admiración!

El perineo marca la frontera
entre la pompa francesa 
y la nalga española.
Una uña luna
se torna sol
con brillo
de esmalte.
  
De San Francisco de Sales el votivo 
está hecho de cerilla del oído.

"Erase un hombre a una nariz pegado,"
escribió Quevedo,
que era un hombre a unos lentes pegado.

¿Reloj de sol?
Cualquier extremidad despejada.

¡AuXilio! ¡La aXila está asfiXiada de antioXidante!

La vitamina D es nudo
del sol con el desnudo. 

Más exvotos aquí y aquí.

Wednesday, June 2, 2010

Exvotos a granel

(inspirados en las geniales greguerías del vanguardista español Ramón Gómez de la Serna, ampliamente admirado en las Américas adonde viajó por primera vez en 1930. Escogió vivir el exilio de sus últimos 26 años en Buenos Aires.)


Las patillas son los tirantes del casco cabelludo.
El mechón es el telón del frentón.

                  Se queja la quijada del pronóstico de bostezos.

                  ¡Nunca en la nuca las canas de nácar!

El tobillo a la muñeca la llama
tobilla, rodilla hermana.
Chilla la pantorrilla,
"¡Apellídame muslilla!"

                                      Al sobaco se le soba con ron y tabaco.

        En los vellos, se acumulan, las comas, del compás, del acoplamiento.

El estornudo es tornado
para el esternón afectado.

               A los senos los sostienen
               los sueños de soltarse del sostén.

                        El mal de ojo puede ser dramático, 
                        pero el mal de lengua es más gramático.

                  Absorben el derrame de las excitaciones: dos pezones.

¿Parentesco entre cejas y hombros?
Relación parentética, de por si las dudas.

               Concurso de natación: salen como disparados los homúnculos a la alberca omblíguica.

Los brazos dan abrazos, las piernas dan apenas a patadas.

      Las nalgas se oponen rotundamente a soportar la tiranía espaldar a cuestas, y entre sí deciden coronar las piernas.

Las fosas nasales son cosas banales
donde se atoran los mocos en mucosos canales.

                      Escrutinio escrito del escroto: es cronómetro, termómetro, y varonómetro.

                                                      El talón de Aquiles pisotea el calcañar de Judas.

Del cerebro brotan series de exvotos...

Saturday, October 24, 2009

Exvotos

Cuerpo, ¿jaula del alma?
No: lienzo, tambor, barro, página.

Todo a la vista:
Los ojos iluminan lo que los oídos vociferan,
pero los párpados me apantallan los sueños
que las cejas solapan.
Sólo los delata
la brisa entre las pestañas.

Los labios les dan alas a las
palabras que pasan por la malla
de mis dientes.

La nariz y la lengua trabajan enyugadas
en producir sabor y saber.

Me late que el pecho
me soporta hombros, cuello y cabeza,
y el peso de toda esa infraestructura
hace brotar:
dos pezones.

El codo me extiende la generosidad,
el brazo me echa una mano,
las costillas me cuentan las cosquillas,
las rodillas me hacen cuclillas,
cada pierna me da pie.

El sexo me da dónde agarrar—
(y las pompas dónde asentar)
—las ideas.

El ombligo me sujeta cual tachuela
cuando estiro las extremidades
a la vitruviana,
las vísceras golpeando tatúes
sorprendentemente irregulares
desde adentro,
mientras las palmas sobre la panza
imponen varios ritmos
complicados pero precisos
desde afuera.

Los dedos son para abrir senderos
entre los cabellos,
sensores del cerebro,
y las uñas para trazarme los cauces
subcutáneos
de la sangre.

De tripas corazón y de lágrimas pulmón
pero qué hay de mí sin la piel
que me abriga los músculos y los huesos,
la piel que me delimita y me delinea
de lo no-yo;
me incorporo,
puedo solo
expresarme de las más diversas maneras,
así, articulado
y así, agradecido
como me encuentro y me palpo este día de hoy.

Cuerpo, ¿jaula del alma?
No: lienzo, tambor, barro, página.